El tragaluz es una boca inmensa que te habla.
Y siempre que te dice algo es por las mañanas, cuando abres los ojos y ves directamente sus labios acristalados, abiertos en el techo justo encima de ti, de tu cama. Ese cielo azul.
Y siempre que te dice algo es por las mañanas, cuando abres los ojos y ves directamente sus labios acristalados, abiertos en el techo justo encima de ti, de tu cama. Ese cielo azul.
Tan limpio. Tan libre. Tan lejos.
Has intentado no escuchar: a veces duermes con las manos
tapándote los oídos; otras, dejas encendida la radio toda la noche; o pones el
despertador a todo volumen, con la esperanza de que esta vez, esta vez sí, lo
conseguirás.
Pero nunca lo logras. Nunca.
Te habla. Y te das la vuelta en la cama y te tapas la cabeza
con la almohada y gritas para no escuchar.
Pero no lo consigues. Nunca.
MICRORRELATO GANADOR DE LA JAM SESSIÓN DE FICCIÓN BREVE "EL TAMAÑO SÍ QUE IMPORTA" DEL MARTES 16 DE MARZO
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